lunes, 3 de noviembre de 2008

¡COBARDES!


Una vez más tengo que abrir una entrada de luto y tratar este tema que me avergüenza entristece y atemoriza ¡Y no me voy a callar!
Solamente se callan las personas cobardes que ven lo que pasa y se empeñan en pasar de largo y mirar hacia otro lado, en hablar de otra cosa. Pero yo no voy a guardar silencio y, además, voy a llamarles cobardes a la cara a quienes se denominan personas de bien y no se solidarizan con las victimas de la violencia. Cobardes quienes lo dejan pasar esperando que un eterno cambio generacional lo solucione. Cobardes los colectivos que no se pronuncian, las asociaciones de mujeres que no utilizan la fuerza de su representatividad para solidarizarse con las víctimas. Cobardes todas las que se esconden bajo el ala de una discreción falsa, para no protestar contra cada caso de asesinato de sus congéneres. Las que callan para no disgustar a los familiares o amigos. Cobardes los hombres que no expresan vergüenza y repulsa por el comportamiento de los asesinos y maltratadores de mujeres.
¡Cobardes, cobardes, cobardes! Los púlpitos desde los que no se les condena.
Hoy, tres de noviembre, a la hora en que escribo ya hay tres mujeres muertas a manos de hombres.
Aún no me había recuperado del impacto de la lapidación de una niña de catorce años en el tercer mundo, cuando en este país unos muchachos matan a una compañera de Instituto y un adulto a dos mujeres. ¿Habrán escuchado estos sujetos, alguna vez, palabras de condena de la violencia en su medio próximo?
Apostaría a que se sienten héroes. Pero no sería así si la repulsa de tales conductas fuese una constante en su entorno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con lo qué dices, pero hay que actúar.¿Cómo?
Adriana

París dijo...

Deberíamos preguntarnos que modelo de sociedad hemos creado. Llamada el primer mundo y que en realidad no pestañea ante tales barbaries.
Me uno. ¡cobardes!!!!!!!!!!!