martes, 29 de diciembre de 2009

Sin tiempo



La alborada atraviesa los cristales,
acaricia lienzos finos
hasta rozar mis párpados,
que apenas entreabiertos
reciben sus señales.
Observan primero la claridad,
después el cuadro
que alegra mi despertar.
Sinfonía de tonos amarillos
mezclados con rojos y ocres
alejan mi atención de los visillos.
Cascada de abiertos girasoles
amapolas, margaritas y campánulas
estallan desbordantes de colores.
Litografía de Gustaf Klim
en campos verdiazules.
Perenne ramo de flores.
Obsequio de un viejo amor
que aunque gastado
no dejó huella de dolor.
¡Tan sólo un cuadro!
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SOBRE MI AFICIÓN POÉTICA
Primero fue la poesía, después llegaron los cuentos. Pero con la juventud los sueños empezaron a plasmarse en la vida de cada día y abandonaron las hojas de los cuadernos del colegio y las prioridades del ocio. La Poesía cayó en el olvido y la prosa sufrió un aplazamiento. Pero el juego de las imágenes y la musicalidad de las palabras asomaban en cualquier escrito sesudo y serio, haciéndole guiños a la fantasía, pronto ahuyentada para que no estorbase la severidad de algún documento. Este largo periodo de tentaciones y miedos y pereza se acabó hace casi dos décadas, con la vuelta a la actividad creativa. Me sumergí otra vez en aquel lejano mundo fabulador, sobreponiéndome a las jugarretas de un tiempo traicionero. Pero la Poesía no se asomó en principio a esta nueva vida. Y cuando lo hizo, se mostró velada y tímida en una narrativa que quería prescindir de ella.
Siempre había amado los versos, libres o encorsetados en clásicas estrofas. Pero siempre plenos de musicalidad, de ritmo, de imágenes y contenido que llegaba a al corazón alegrando al mismo tiempo los oídos. Pero aquella poesía se mudó de traje. Se vistió a la moda y tomó las formas de unos tiempos que también desnudaron a la
prosa. Y me sentí lejana de unas tendencias, tal vez porque otras habían dejado en mi visión estética demasiadas huellas. Dejaron de conmoverme las palabras simples pero engarzadas en mensajes cifrados para expertos. Explicados en teorías demasiado complejas que estorbaban mi búsqueda de un placer inmediato: me alejé de los versos. Aunque algunos aparecieron, tímidos, a la hora de elaborar unas introducciones a los relatos de mi primer libro. Después se retiraron a sus viejos cuarteles y pasaron unos años. Mientras esperaba la publicación de mi segundo libro, una tarde emotiva reaparecieron.Y,pese a mi resistencia, van y vienen y fluyen de modo intermitente. Y aunque no me convencen, he optado por darle a mi vocación poética una oportunidad.
Así ha nacido un poemario que todavía no sé si se convertirá o no en un libro. Va despacio, y su contenido es serio casi siempre... excepto en estos versos con los que he abierto la entrada, fruto de un relato escuchado y lleno de buen humor. Con el que quiero desear a todas y todos mis amables visitantes un un feliz 2010. Para que lo iniciemos con una sonrisa y no la perdamos en el transcurrir de sus días.
Ourense, 29 de diciembre de 20009

1 comentario:

David Carrascosa dijo...

Bueno, eso es uan forma genial de acabar el año. Espero que hayáis pasado unas buenas fiestas.

FELIZ AÑO NUEVO!!